Más de lo mismo.

Nada nuevo bajo el Sol. Por eso hay tantas series en Netflix. Una necesidad de evasión. Cada uno busca lo que no tiene y querría, o fantasea con lo que sabe que es imposible pero molaría. Superman volando. DiCaprio esnifando cocaína en el potorro de prostitutas. Dependiendo de para quien, no sabría decir cual es más improbable. Tampoco me queda muy claro que tipo de vuelo preferiría la mayoría.

La vida, para el 90%, es monótona; o un ir y venir de una rutina a otra. Al dejar una, comenzamos otra. Y en el caso del resto, ese 10%, la improvisación se convierte en costumbre. Aunque es más necesaria de lo que podría parecer en principio, mucha gente reniega de ella. Aunque para alejarse de ésta, cae en tópicos y termina haciendo siempre las mismas tonterías.

Quien no conoce a esa persona que, en un patético intento de fuga de su ordinaria existencia, se emborracha todos los fines de semana  en busca de “la gran juerga” porque no quiere ser como ese matrimonio aburridísimo; y a quien cambia de trabajo cada dos por tres (o directamente no trabaja en su vida) porque no quiere estar, como todos, apalancados e inmersos en el sistema (ya están suficientemente metidos sus progenitores como para que no necesite “doblar la alcayata” en su vida).

No hace falta ser muy avispado/a para constatar que vivimos un continuo día de la marmota. Pones un telediario, perdón, un programa de sucesos y variedades, y solo cambian las fechas, los nombres, las caras, las formas. El fondo, el mismo. Si no fuera por las puntillas de Matías Prats.

A mi personalmente hay una rutina que cada día se me hace más pesada, más cuesta arriba, que incluso me exaspera. La situación laboral. El cacareado “para como está la cosa”, asiduo en todos los corrillos de bar y reuniones de “cuñados”. En ninguno se soluciona. Por desgracia parece que no tuviera solución. Las empresas (casi todas las empresas) grandes, chicas y medianas, exprimen cada día más y con mayor impunidad el jugo de una masa trabajadora aletargada; a la que se le dan las migajas justas para que siga rindiendo, pero sin ánimo ni fuerzas para quejarse, para pedir algo, sin darse cuenta de que lo que le queda cada día se parece más a nada.

 

“…Pero tú oye, déjame decirte que, a pesar de tanta vida deplorable, sí, a pesar y aun ahora que estamos en derrota, nunca en doma…”

(Fragmento del poema “Lo que no es sueño”; de Claudio Rodríguez).

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PRE-compra. El nuevo paso del consumismo.

PRE-COMPRA. Decidlo despacito y remarcando cada sílaba. PRE…COM…PRA. ¿Suena bien verdad? Yo me imagino un par de situaciones:

1ª.- Joselito en clase, con un colega:

– “Illo cabesa, me he precomprao el Sansun Vía Lactea PEPI-S, con  a saco de megas. Mil euracos del ala que he dao ya”. (Lo pongo todo entre comillas y acabo antes).

– ¡”Joé” tío, que envidia!

2ª.- Joselito con su abuelo:

– Abuelo, me he pre-comprado el Sansun Vía Lactea PEPI-S.

– ¿Eso qué es?

– ¿El Sansun?, un “movilaco”, abuelo.

– No, ¿pre-comprar?, digo.

– Ah, pues que lo he pagado ya y me lo dan dentro de un mes.

– Tu eres imbécil, hijo mío.

Me quito (de nuevo) el sombrero  ante el capitalismo. Aunque también es cierto que somos un poco imbéciles, como Joselito. El Marketing al servicio del consumismo para dar otra vuelta de tuerca al arte de vender, utilizándose esta vez de un argot “millenial” para darle frescura (a algo tan rancio). Ya no se trata de comprar, la cuestión es tener algo antes que los demás, aunque ello suponga desembolsar dinero por algo que todavía ni siquiera ha salido al mercado. Yo lo veo como una especie de intento de distinción social, pero para tiesos y horteras. Es decir, Cristiano Ronaldo (el pobre, siempre pilla rasponazo) puede comprarse un coche de dos millones y medio de euros, y así, distinguirse del resto de mortales; pero cualquiera que tenga una nómina “medio que” busca un consuelo comparativo, por ejemplo, con un móvil. Ese mismo móvil, cuando pase un mes o dos, es muy probable que cueste 100 euros menos. Pero se trata de haberlo tenido el primero (cosa que por cierto, es una gilipollez, puesto que a saber cuantos millones de móviles PRE-venden en todo el mundo a la vez); se trata de tenerlo antes que fulanito o menganito, y de restregárselo por el careto. Fulanito y menganito, que son igual de horteras y cretinos que el que les restriega el móvil, se quedan con el consuelo de que Cristiano Ronaldo tiene una unidad del mismo modelo en cada cuarto de baño, para llamar al Servicio por si se queda sin papel, y además con diamantes pegados a la carcasa.

La industria se las ingenia de esta manera para meterle prisa al consumista de manual; al comprador compulsivo que siente la misma adrenalina al sacar la tarjeta que John Wayne al desenfundar su revolver; al que no es capaz de llenar su vida sino de cajas de Amazon (permítaseme la imagen icónica). Así es como “las marcas” consiguen que por un pequeño lapso te sientas especial contigo mismo, distinto a todos y a todas; consiguen que te ensimismes en un egocentrismo generalizado en que todos y todas buscan diferenciarse del resto, ya sea con la “casita” con piscina, con un coche, con un móvil,  o con un selfie molón. Si te paras y miras a tu alrededor, verás que a (casi) nadie le importan sino sus circunstancias, sus problemas, sus posesiones; y que a la vez, (casi) nadie es feliz.  La vorágine materialista en que estamos inmersos nos impide discernir lo que de verdad importa, el fin que realmente buscamos con tanto intento de distinción, la atención, el afecto y la consideración de los/as demás.

Por cierto, ya tenéis disponible para PRE-comprar la segunda temporada de “Mira lo que has hecho”. (Si no puedes evitarlo, por lo menos que te rías un rato).

?;)

ConsumismoPreCompra

“PRE-compra”

 

 

 

 

 

“Alter Ego”

¡Hola!, hoy me gustaría mostraros unos “pinitos” con el diseño gráfico. Espero que os guste.

?:)

Alter Ego Brillo cambiado

“Alter Ego”

 

 

 

He podido hacerlo gracias a los fondos de freepik y a la fuente que os adjunto:

<a href=”https://www.freepik.com/free-photos-vectors/background”>Background photo created by freepik – http://www.freepik.com</a&gt;

<a href=”https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/comida”>Foto de comida creado por bedneyimages – http://www.freepik.es</a&gt;

JustFist de JustFist (fuente)

¿Qué opina Florentino Pérez sobre la explotación laboral en sus empresas?

Aunque complicado, sería de gran agrado que el Sr. Pérez se postulara sobre las cuestiones que recoge esta petición (que podría ser de cualquier trabajador/a de alguna de las empresas que comprenden su gran grupo, ACS). Te pido que firmes esta petición, no con el objetivo de solucionar la explotación laboral, que es algo ingente que abarca muchísimos aspectos y, por desgracia, algo generalizado y  no cosa de una sola empresa; te pido que firmes esta petición para hacerle llegar el mensaje a Florentino Pérez, e intentar al menos, una respuesta por su parte; te pido que la firmes para intentar darle publicidad a una injusticia cada vez más extendida; para intentar remover la conciencia de las personas; para recibir, en caso de obtener respuesta, un poco de dignidad y de atención. Si lo intentamos, quizás no lo consigamos; pero si no lo intentamos, es seguro que no. Intentémoslo.

A/At del presidente de ACS:

hola, mi nombre es Manuel, y trabajo en Moncobra, una de las filiares de su multinacional. Me dirijo a usted para enviarle una carta de “Fulanito”, que bien podría ser cualquier trabajador/a de casi cualquiera de sus empresas. No tiene correo electrónico ni se maneja muy bien con esto de las tecnologías, así que le hago el favor. Dice así…

 

Querido Sr. Florentino Pérez:

mi nombre es Fulanito, soy trabajador de una de las empresas de su gran grupo y me gustaría escribirle esta carta a usted para decirle que soy un gran fan suyo y, como no podía ser de otra manera, del Real Madrid, el mejor equipo del Mundo. Y aunque se que es usted un hombre muy ocupado, no quisiera desperdiciar la oportunidad de estar trabajando para usted e irme sin pedirle una camiseta firmada de Sergio Ramos, mi ídolo. Me han dicho que usted trata bien a las personas de su entorno que se portan bien.

Yo me he portado genial. Fíjese hasta que punto. Al entrar en la empresa, me dieron un solo uniforme, ¡y con él hasta la fecha!, como nuevo. Lo cuido muchísimo. Intento no mancharlo porque tengo que ponérmelo todos los días, de lunes a viernes , al menos ocho horas, aunque es cierto que últimamente andamos saliendo un poco más tarde. Pero bueno, el encargado nos ha dicho que es solo algo puntual, y nos ha prometido que si sigue así la cosa, va a contratar a más gente. Porque algún sábado que otro también he tenido que trabajar, usted sabe, para adelantar faena, que luego se viene encima la semana y no damos a basto, pero como la tela del uniforme es buena, me tira bien dos o tres días sin dar mucho olor. Al cuarto ya intento ponerme un poquito más de colonia, ¡y solucionado! Lo que sea por ahorrarle a usted el mayor número de gastos. Soy consciente de que somos muchos, de que tiene usted mucha competencia, y que no puede haber de todo para todos. Aunque no se crea que no me da “pelusilla” ahí cuando veo algún partido del Madrid como al final tiran algunos jugadores la camiseta a la grada. Algunos compañeros míos dicen que solo esa camiseta cuesta más que todo un juego completo de uniforme nuestro, pero yo no me lo creo. Y bueno, el fútbol ya se sabe. Lo nuestro le deja a usted menos dinero, ¡si es que le deja!

Luego, no he cogido prácticamente ni un día de permiso. Ni cuando ingresaron a mi hijo el mayor, total fue poca cosa; ni cuando se casó mi hija, la pequeña. Si viera que guapa el día de su boda, Don Florentino. Si me dice usted donde, ya le mando alguna foto. Vamos, que he ido prácticamente todos los días a trabajar. Bueno, uno si me tuve que coger, “pobrecita” mi madre. Le dió una angina de pecho y ahí se quedo. Además tampoco me cogió desprevenido, porque ya la semana anterior me andaba llamando cada dos por tres, que ya iba regular, pero como yo andaba con tanta faena, no pude ir a verla. Pobre. Pero fíjese, Don Florentino, que majo el encargado que me llamó para preocuparse. Bueno, también para decirme que por favor no tardara mucho, que andaba la cosa apretada. Mis compañeros me dijeron que me correspondían más días, porque ella vivía en el pueblo, pero bueno, yo lo tenía ya todo firmado y, ¿qué iba a arreglar ya, verdad?

Y con las vacaciones fíjese que me siento hasta culpable ¡dos semanas llevo ya! El resto ya me han dicho que no me preocupe que ya verán como me las pagan. Además no tengo ni que preocuparme por elegirlas. El encargado, que es “majísimo”, ya le he dicho, me las da en cuanto puede. Me llama un día cualquiera y me dice: “oye Fulanito, mañana no vengas, que no hay faena”. Hay que ver lo que son las cosas, ¿eh? Unas veces estamos hasta las diez de la noche desde las siete de la mañana, y otro día nada. Si es que son más puñeteros los clientes. Los quebraderos de cabeza que le darán a usted, ¿verdad? Y hasta en esto se quejan mis compañeros. Que no se organiza bien el trabajo, dicen. ¿Cómo va a ser eso?, con la titulación, los conocimientos y los años de preparación que tiene allí el personal. El encargado el que más, un fiera. A mi me ha cogido un cariño increible, tanto que hasta me grita como mi señora esposa cuando se cabrea. ¡Que “jodio”! También entiendo que el pobre anda sometido a mucha presión, y así claro, es normal que nos ande gritando de vez en cuando. Bueno, la verdad es que no hay día que no se le escape una voz. La última fue el otro día que le pedí las últimas nóminas. Yo normalmente no las pido, Don Florentino. Para que quiere uno tanto papel en casa. Pero de coger tanto mi furgoneta para trabajar, anda regular ya, y me gustaría cambiarla. Y nada, que se han empeñado en el concesionario en que les tengo que enseñar las nóminas.

Pero bueno, no me enrollo más Sr. Pérez, que andará usted con sus cosas. Pienso que es usted un ángel y que esta poco valorado aquí. Aprovecho para despedirme y mandarle mi más sincero, cariñoso, cordial y efusivo abrazo, con su permiso. ¡A por la 34!

Atentamente: “Fulanito”.

 

Como puede ver “Fulanito” es un trabajador modelo, de esos que a cualquier empresa de las del tipo que usted dirige le gusta tener en sus filas. Yo opino “ligeramente” diferente, y al igual que Fulanito aprovecha para pedirle una camiseta, a mi no me gustaría despedirme sin hacerle unas cuantas preguntas que me han rondado la cabeza todos los años que he trabajado para usted:

¿Qué opina sobre que su empresa le facilite uno o dos uniforme al año a trabajadores con jornadas de más de 10 horas diarias?, sabiendo que jugadores de su club lanzan en ocasiones camisetas a la grada que cuestan casi 100 euros.

¿Qué le parece que la empresa disponga a su antojo de las vacaciones de los trabajadores?, teniendo en cuenta que, a veces les obligan a cogerlas avisándoles justo el día antes; o que no pueden disfrutarlas hasta el año siguiente por carga de trabajo.

¿Y que la empresa, a través de jefes de obra, delegados, cargos intermedios, etc; presione a la plantilla para que no disfrute de los permisos que le corresponden por ley?

¿Qué opinión le merece saber que hay muchas personas de sus grupos de empresa que están disponibles las 24 horas del día a las que no se les paga dicha disponibilidad?

¿Sabía que en alguna de sus empresas se utiliza la prevención y seguridad como herramienta punitiva y de persecución contra trabajadores “non gratos”?

Y por último y no menos importante, ¿no siente cierto remordimiento al presentar cada año balance de beneficios sabiendo que se consiguen, en gran medida, gracias a la explotación sistemática de los trabajadores y trabajadoras de sus empresas?

Me despido pidiéndole que recapacite sobre si merece la pena intentar acuñar y amasar tanto, para lo poco que va a transcender usted en la historia del mundo y teniendo en cuenta que terminará en el mismo sitio que Fulanito, en el mismo sitio que todos/as.

Sin más, reciba un cordial saludo.

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Por favor, ayuda a darle difusión a la petición simplemente firmando. ¡Gracias!

https://www.change.org/p/florentino-p%C3%A9rez-rodriguez-qu%C3%A9-opina-sobre-las-condiciones-laborales-de-sus-empresas-don-florentino?recruiter=488875910&utm_source=share_petition&utm_medium=copylink&utm_campaign=share_petition&utm_term=share_petition

Progres 2.0

El otro día por la calle me encontré esta imagen…

retocada

Me resultó bastante representativa de lo que considero que es el progresismo de “chichinabo” que podemos ver en nuestra sociedad. Tomarte un coffee en el Starbucks y cuando lo acabas tirar al suelo el vaso. Lo “bueno” para mi y la mierda para los demás. La verdadera bandera que enarbola el españolito medio, ese que se desgarra la camisa por la patria, el egoísmo. Sin ponernos demasiado dramáticos, tan solo hace falta pararse a pensar un poco. Eso que no hace la mayoría nunca, y muchos no siempre. Pensamos que progresismo es un discurso contra el partido de la gaviota (haga lo que haga) en la barra de un bar con tres cervezas de más; un tweet linchando un comentario machista; compartir un vídeo de youtube de 5 minutos sobre la explotación infantil; o firmar una denuncia en Change.org pidiendo que se solucione el drama migratorio. Todo auténtica mierda que no sirve para nada.

Los dirigentes políticos (y las dirigentes políticas), sean del color que sean, no son más que un reflejo de la sociedad, de una parte de la sociedad. Por supuesto no de mi, sino de otros. Yo soy la hostia de comprometido, trabajador, buena persona y honrado. Julio Anguita, supuestamente uno de los máximos exponentes de la izquierda (si eres de los que piensan que fue Felipe González, puedes dejar de leer esto y ponerte los mundos de Yupi) se cansó de preguntarle al pueblo que quería, de organizar asambleas, de abrirle las puertas de la política a la gente de a pie. Pero la gente prefería el bar, el jolgorio y la vida contemplativa, tranquila.

La nueva baza (casi) recién incorporada al progre de pro es el feminismo, la bandera morada. Realmente pienso que el machismo es algo que siempre ha estado ahí. Y no me queda claro del todo que hoy seamos menos machistas, sino que por suerte las leyes defienden más a las mujeres, aunque por desgracia muchas son, en la práctica, papel mojado. Pero si es cierto que quedo de puta madre retwitteando causas y denuncias feministas, y linchando virtualmente a asquerosos machistas. Mientras, mi mujer cuida de los niños, hace la comida y limpia. Eso si, la dejo trabajar y todo para que se realice. Si alguna otra mujer me lo echa en cara, está claro de que hablamos: una feminazzi a la que le hace falta un buen polvo (como dios manda).

Y por último, aunque la lista podría ser interminable, el (falso) altruismo, la preocupación por los problemas globales. Compartir campañas contra la explotación laboral desde un iphone construido por mano de obra barata; pedir a los gobiernos que arreglen “el problema de la inmigración”, así, de forma genérica, con la varita mágica, aunque sepamos de sobra que nuestro país invierte en armamento, construye corbetas que se utilizarán en escenarios bélicos y colabora en campañas militares. Todo se arregla con un click en Change.org.

¿Donde están entonces los progres de verdad? Debatiendo en los cafés de moda de Madrid y Barcelona; organizando performances super críticas con la derecha solo aptas para eruditos; viendo La Resistencia (el nuevo Nuevo Testamento de los millennials. Y de carcas que se autodenominan “viejovenes”). O eso imagino yo. Si de verdad todo el mundo es tan progresista y de izquierdas, ¿porque huele todo tanto a rancio? Si de verdad somos tan solidarios, ¿porque gastamos más en ponernos el culo duro, en cervecitas o en Netflix que en ONGs o causas sociales?

Tampoco vamos a crucificar a nadie. Todo son problemas que nos quedan tan lejos. ¿O no? Yo tengo la sensación de que cada vez nos la meten un poquito más, pero que como es de manera gradual, ni nos damos cuenta de hasta donde nos llega la mierda. De momento la vemos de lejos, pero la brisa ya trae el olorcillo a podredumbre. El día que nos cubra, otro 15-M, y a echarles de nuevo la culpa a “la casta” y a las grandes corporaciones y multinacionales (que si que la tienen, también).

En fin, que la persona que tiró el vaso es una cerda. Y si encima es de las que se permite el lujo de dar lecciones de moral, una imbécil.

¡Saludos! ?:)

La irresistible aversión al Impuesto de Sucesiones.

Con este titular da eco EL PAÍS a la supresión del impuesto de sucesiones por parte de “Populares” y del partido naranja en la Comunidad Andaluza.

Yo me imagino a los hijos e hijas de multimillonarios/as frotándose las manos tal que así…

Supresión sucesiones PP y C´s

“Quien suprime un impuesto directo renuncia a la capacidad de acción del Estado sobre la sociedad, traslada al bolsillo de todos lo que deben pagar las rentas más altas y niega la redistribución vía impuestos, la única política que nos queda para actuar contra la desigualdad”. (EL PAÍS).

“Gente Congruente” y UNICEF.

¡Hola a tod@s!

Hoy os escribo para contaros una decisión que he tomado. A partir de ahora (hoy, ya), por cada cómic de “Gente Congruente” que venda, donaré 6 euros a Unicef (los 2 euros íntegros, en caso de ebook).

Es una idea con la que llevo bastante tiempo en la cabeza, pero entre unas cosas y otras, pues ahí se quedaba. No sabía muy bien a que organización hacer la donación, cuanto dinero…en fin. ¡Ya está tomada la decisión! Así que nada. A l@s que ya tenéis un ejemplar, gracias de nuevo. No os voy a pedir que compréis otro (ya os he dado bastante la murga y ya habéis hecho bastante). Si que lo divulguéis en la medida de vuestras posibilidades. Y a los que no lo tenéis, pues os dejo una nueva motivación.

¡Un saludo!

?:)

UNICEF-pide-a-las-empresas-apoyo-responsabilidad-para-con-la-niñez

 

 

Puntos de venta.

Plus para el personal de Isla Mágica por aguantar padres y madres imbéciles, ¡ya!

Y de todos los parques temáticos y de atracciones. Bueno, y de cualquier trabajo que suponga atención al público en general, se podría decir. En realidad imbéciles e “imbécilas” hay por doquier. Aunque en este post (¡que moderno y digital!) me voy a referir en concreto a la clase que se dedica a amargarle la vida a las pobres personas que han tenido la suerte de encontrar la desgracia de un trabajo que supone la atención al público, y más concretamente al personal de los Parques Temáticos, esos sitios a los que van padres y madres desquiciados con la única y concreta razón de ver a su criaturita feliz, si o si. Aunque de vez en cuando no sale como uno espera.

(después de 45 mins. de cola)

   – Papá, no quiero montarme en el Lagarto Bailongo.

   – ¿Cómo que no?, móntate ahora mismo.

   – Es que me da miedo, papá.

   – Me da igual, llevamos aquí dos horas esperando, así que te montas coño.

(llantera desconsolada de la criatura y cara de “mecagoenmivida” del padre)

Aclaración: en un parque temático, una cola de 45 minutos equivale a dos horas de inaguantable desesperación; tres si es al sol; y si justo antes de tu turno pasa la típica familia “happy” con el pase VIPS de los cojones con la sonrisita de conejo, además produce una moderada inflamación de la bolsa escrotal, en el caso de los hombres; o de la zona vulvar, en el caso de las mujeres.

Es más que probable que alguna vez hayas protagonizado la siguiente situación en la cola de una atracción:

   – Señora, lo siento, pero su hija no alcanza el metro, no puede montarse en “La Anaconda de la Muerte”.

   – Pero como que no, si mi Laurita sobrepasa la línea. Mira.

   – Señora, le ha puesto usted los tacones de la boda, y está apoyada en la fiambrera de los filetes empanados. Por cierto, le recuerdo que no puede introducir comida en el Parque.

   – Vaya tela, pues tu compañero de antes la dejó pasar.

   – (con cara de resignación cristiana) Señora, si mi compañero la dejó, lo hizo mal, pero por seguridad no puedo dejar que se monte, compréndalo, por favor.

   – (mirando al resto de la cola, buscando la complicidad del tumulto ante una situación de flagrante injusticia) Esto es que es muy fuerte, vamos. Pero no va a quedar así, dame tu nombre que ahora mismo voy a ir a hablar con el Director del parque.

La señora de turno hace mutis de la cola con grandes aspavientos. Laurita, llantera al canto. Por cierto, que feo eso de dar por hecho que la persona que manda es un hombre, ¿no?

Y es que, dejando de lado las coñas, ¿realmente una persona (en este caso la trabajadora o el trabajador del Parque en cuestión) merece aguantar estas imbecilidades? Estarás más o menos de acuerdo con las normas, pero no son las personas que están de cara al público las que las hacen. Y además, si en los Parques Temáticos limitan la estatura es por seguridad. No hay una mente perversa detrás de ellas pensando: “os vais a cagar, vais a traer a vuestros hijos al Parque para pasároslo de coña pero os vamos a putear, aunque se puedan montar, no los vamos a dejar, ¡joderos!” Está toda la información en la web, o la facilitan antes de entrar. Si tu hijo o tu hija mide 90 cms; no pierdas el tiempo haciendo cola en una atracción limitada a un metro de altura. Cabrearte porque no dejan pasar a tu retoño no demuestra que te preocupes más por ella o la quieras más. Demuestra que eres un cenutrio con ganas de dar la murga, y además a la persona que menos lo merece. Probablemente estés cabreado/a porque has madrugado; porque has hecho un montón de kilómetros; porque tus criaturitas no han parado de dar el coñazo en todo el día; porque es un rollo hacer una cola de una hora al sol aguantando a carajotes que te pisan todo el rato (con lo “agustito” que se está tirado en el sofá con el INVERTER a toda leche); porque esa no es la vida que querías llevar; etc. Pero los demás no tienen la culpa. Si no eres capaz de sobrellevar el infierno que supone un día en Isla Mágica (o el Parque que sea), no vayas, desiste, ve a lo seguro, simplifica. Un día en el Burguer King también puede valer. Hay menos colas, te gastas menos y los críos lo disfrutan de lo lindo en el “chiquipark”. Todo ventajas.

Y ya no me enrollo más, desde aquí todo mi apoyo a las personas que trabajan en los Parques Temáticos y la sugerencia para la Patronal de añadir a la nómina el plus “aguantar a gente imbécil”.

¡Saludos!

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